Wednesday, February 9, 2011

Crecimiento notorio de puestos de trabajo en el sector de gestión medioambiental

El área del medio ambiente ha generado 2,3 millones de empleos en los últimos años y es uno de los que menos se ha visto afectado por la crisis. Con recesión o sin ella, se prevé que siga progresando, a raíz de lo cual merece la pena realizar un curso de gestión del medio ambiente.





Establecimiento de sistemas de gestión ambiental, confección de auditorías ambientales, análisis del ciclo de vida de los productos, son algunas de las salidas probables para un buen técnico en gestión medioambiental. Una ocupación que a su vez cuenta con un sólido componente vocacional, ya que la puesta en práctica de estas normativas no solamente beneficia a las compañías y a los gobiernos, sino también a los consumidores y al mundo entero.





Encontros co Presidente. Medio Ambiente by PSdeG-PSOE


Mejorando la gestión ambiental de una empresa del sector privado se pueden lograr dos cosas: ingresar una nómina en la cuenta cada mes y estar felices de efectuar una labor cuya repercusión social, por cierto, es positiva. El sueldo promedio de un técnico en gestión ambiental con un año de práctica se sitúa entre los 20.000 y los 24.000 euros al año.



Por su parte, no se necesita que la empresa que instaura un sistema de gestión ambiental posea aptitud ecologista. Hay diversas causas menos desinteresadas para realizarlo. Algunas cuotas de mercado son inaccesibles si no se cuenta con la certificación ISO 14001 o se puede comprobar que se está adherido al Reglamento EMAS.

Hay mercados que sí son abordables, pero las oportunidades se ven visiblemente reducidas al momento de medirse con multinacionales o importantes empresas que sí han obtenido el certificado ISO 14001 o similares.



Las normativas ya no se basan únicamente en ventajas competitivas. Las legislaciones cada día son más exigentes en materia de calidad medioambiental. No cumplirlas al pie de la letra arriesga a la empresa a multas e incluso cierres preventivos. Son pérdidas multimillonarias que pueden prevenirse implantando un sistema de gestión del medio ambiente y seleccionando a los técnicos competentes.